¿Qué es la hidroterapia?

La hidroterapia es el uso del agua como agente terapéutico, en sus distintos estados y a diferentes temperaturas. Es una valiosa herramienta en el campo de la fisioterapia para el tratamiento de cuadros patológicos como traumatismos, reumatismos, trastornos digestivos, respiratorios o neurológicos.

La hidroterapia se puede aplicar a través de:

Baños: pueden ser totales o parciales y con diferentes temperaturas según el tipo de aplicación que se quiera dar.

· Baños simples: se realizan en tanque o bañera con el fin de relajar al paciente. Pueden ser fríos o calientes.

· Baños parciales: son los que se aplican sobre una parte del cuerpo en especial.

· Baños de vapor: se proyecta vapor sobre la zona a ser tratada y se tapa luego con una toalla.

· Baños de contraste: se alterna la aplicación de agua a diferentes temperaturas.

· Baños de remolino: su efectividad radica en la presión ejercida por el agua en la zona afectada.

· Baños galvánicos: se combina agua y electricidad.

Hidromasaje termal: es un baño con agua azufrada que activa la circulación sanguínea.

Duchas: el efecto de las duchas se produce por la presión ejercida por el agua. Las aplicaciones varían según la presión y el tipo de emisión.

Chorros: se aplica agua a alta presión a través de un solo agujero, lo que permite que se concentre el efecto terapéutico sobre un punto determinado. Los chorros se aplican a diferentes temperaturas y presiones.

Aditivos: se complementa la acción del agua agregándole sustancias a la misma.

Lavados: es la utilización de paños húmedos sobre la piel.

Compresas: se trata de envolturas a las que se agregan hierbas.

Abluciones: se derrama el agua directamente sobre el cuerpo.

Algunas de las formas de aplicación de hidroterapia más populares y conocidas son:

El hidro-spa: este tratamiento se realiza en una tina especial que posee más de 100 chorros y mini-chorros de agua termal y aire que se aplican en forma simultánea en diferentes partes del cuerpo. Permite que la persona se relaje completamente, reduce los dolores reumáticos, estimula el sistema circulatorio y linfático y alivia la fatiga muscular.

Baños de azufre: se realizan en un jacuzzi con agua termal de azufre, con temperaturas que oscilan entre los 34 y los 40 grados Celsius. Estimulan la circulación sanguínea, alivian malestares óseos y musculares, reducen el estrés, son relajantes y previenen afecciones de la piel.

Baños de vapor: despejan las vías respiratorias, alivian la sinusitis, limpian las impurezas de la piel y eliminan el ácido úrico y las toxinas corporales.